El Bicentenario en el mundo

» Sitio web internacional sobre el Bicentenario del nacimiento de Bahá’u’lláh

» Un mosaico mundial adquiere forma

Desde las naciones isleñas que salpican elPacífico hasta las vastas tierras en las Américas, los preparativos en decenas de miles de localidades para la celebración del bicentenario del nacimiento de Bahá’u’lláh están cobrando forma en un florecimiento de actividades.

Inspirados en este período trascendental, individuos y comunidades han estado produciendo obras de arte originales, incluyendo películas, pintura, poesía y música. Las historias de sacrificios y actos de servicio desinteresados se han multiplicado y han dado lugar a innumerables más. Y en muchas partes del mundo ya se están celebrando reuniones de oración y celebración que reúnen a personas de todas las condiciones sociales.

  • Un grupo de jóvenes en El Chamizo, Colombia, conmovidos por las enseñanzas de Bahá’u’lláh sobre la unidad y la unicidad, pidió permiso para conmemorar el bicentenario de su nacimiento en su escuela. Sesenta personas, incluyendo maestros, padres y compañeros de clase asistieron a la celebración que incluyó relatos conmovedores de la vida de Bahá’u’lláh.
  • En toda la República Democrática del Congo -uno de los primeros países del mundo en ser el encargado de construir una Casa de Adoración Bahá’í Nacional – se espera que los planes para el bicentenario en ciudades, pueblos y aldeas atraigan una amplia participación. Para iniciar el período de celebración del bicentenario en el país a principios de este mes, cerca de 900 personas desfilaron tres kilómetros por las calles de Lubumbashi con pancartas y canciones firmadas.
  • Japón tiene la mayor concentración de lugares de culto del mundo. Como un acto de adoración en conmemoración de este período del bicentenario, la comunidad bahá’í de Yamaguchi ha estado honrando el patrimonio espiritual de la ciudad al visitar sitios históricos sagrados -algunos de los cuales tienen más de 1.000 años de antigüedad- y, con un mayor sentido de reverencia, orando en cada uno de ellos.
  • En Papua Nueva Guinea, el remoto pueblo de Daga necesitaba una fotocopiadora para imprimir invitaciones a la celebración del bicentenario para miles de personas. Un grupo de amigos cargó la máquina por las montañas y los bosques, hasta llegar al pueblo. Se espera que más de 4.000 personas asistan a las celebraciones el próximo fin de semana.

  • Las comunidades bahá’ís de los Países Bajos han estado planeando con entusiasmo celebraciones en sus localidades. El servicio postal nacional emitió dos sellos de edición limitada, diseñados por los bahá’ís en los Países Bajos, en honor a la ocasión trascendental. La comunidad Bahá’í holandesa ha usado estos sellos para enviar las invitaciones para las celebraciones del bicentenario en su país.
  • El estado indio de Karnataka ha experimentado la peor sequía en más de cuatro décadas, lo que ha tenido un impacto significativo en la agricultura de la región. Las familias de la comunidad bahá’í de un pueblo decidieron reservar una libra de arroz para que pudieran alojar y alimentar a todo el pueblo de 1.500 personas durante las celebraciones del bicentenario.
  • En Kazajstán, el próximo bicentenario ha inspirado la realización de una película sobre la historia de la fe en el país, comenzando con su llegada a la región en el siglo XIX. La película comienza contando la historia de la vibrante comunidad de Ishqabad (en el actual Turkmenistán) que construyó la primera Casa de Adoración Bahá’ í.
  • La comunidad bahá’í de Irlanda ha creado una serie de 95 videoclips sobre las enseñanzas y la vida de Bahá’u’lláh, en honor al bicentenario de su nacimiento. Un video ha sido publicado cada día y continuará hasta el bicentenario.

Un mosaico de humanidad, diversa y noble, que realiza actos de adoración y servicio, se  puede ver formándose a través de la superficie del planeta.

La ocasión está impulsando a las personas de todo el mundo a reflexionar sobre la vida de una figura que aceptó 40 años de prisión y exilio para proclamar la unidad de la humanidad, inspirando a las generaciones a contribuir a la construcción de un mundo pacífico y justo.